Sexo, economía y pornografía

A pesar que sigue existiendo una disyuntiva muy grande en el tema de la diferencia que los estímulos sensoriales producen en hombre y mujer en la sexualidad, lo que se ve en el día a día, se puede analizar a través de la economía.

Podríamos ver por ejemplo, que el 72% del consumo de pornografía en internet, viene de los hombres, contra el 28% de mujeres. Estos números serían más significativos, si por un lado pusiéramos pornografía hecha por mujeres para mujeres y por otro, la pornografía hecha por hombres para hombres. Esto podría estar relacionado directamente con el ingreso económico de los hombres que en general es más alto que el de las mujeres y por otro lado, a qué destinan el ingreso ellos y ellas.

¿Podría esto darnos una guía para saber quién invierte más en sexualidad o nos daría respuesta de por qué la industria pornográfica se inclina más a la venta de productos al hombre que a la mujer?

Sabemos que la testosterona es la hormona del deseo, y que el hombre tiene más testosterona que la mujer, no es un análisis que haya que hacer. ¿Hace esto que el hombre sienta en general más deseo que la mujer? En la adolescencia y los años posteriores a ella, se percibe que el deseo sexual se asemeja en ambos sexos. Va diferenciándose en cada individuo según sus condiciones de vida, responsabilidades y tipo de actividad. Si unimos esto a que el hombre tiene mayor poder adquisitivo que la mujer, podría ser de allí que el hombre consuma más pornografía.

En el día a día, vemos que el hombre puede lograr una respuesta sexual al ver una revista, película o sencillamente una mujer como le gusta. Por el contrario, la mujer necesita un estímulo más prolongado para conseguir una respuesta sexual satisfactoria. No meto en el mismo saco la pornografía, ya que esta está hecha con el fin único de ser de forma explícita un fuerte estímulo sexual, tanto visual como auditivo, y por lo general, va a lograr estimular tanto al hombre como a la mujer.

Pretendo que usted lector reflexione acerca de su propio estímulo sexual, y como ha ido variando durante su vida. No se etiquete a usted mismo, ya que tal vez lo que le estimulaba hace 5 años no sea lo mismo que le estimula hoy. Permítase cambiar y aproveche cada momento para conocerse y disfrutar de los cambios que tanto su cuerpo como su cerebro van teniendo. Por último, la sexualidad es una parte importante del ser humano, ¿está usted dispuesto a invertir en ella? Si su respuesta es SI, adelante!! Si su respuesta es NO, no gaste su dinero en algo que no le va a dar satisfacción.

Gracias por leerme, ha sido un placer escribir para ustedes.