La importancia de una sexualidad sana

Importancia sexualidad sana

En mi primera columna quisiera darle al lector un abre boca de lo que podrán leer en las sucesivas, para esto, qué mejor tema que la sexualidad sana. Por lo general, relacionamos una sexualidad sana con el hecho de no contraer enfermedades y/o prevenir el embarazo, pero ¿Será eso lo único que abarca? La Organización Mundial de la Salud (1975), establece el concepto de “sexualidad sana” como una idea que incluye tres elementos básicos:

[blockquote author=»Organización Mundial de la Salud» link=»» target=»_blank»]

    • La aptitud para disfrutar de la actividad sexual y reproductiva, y para regularla de conformidad con una ética personal y social.
    • La ausencia de temores, de sentimientos de vergüenza y culpabilidad, de creencias infundadas y de otros factores psicológicos que inhiban la reacción sexual o perturben las relaciones sexuales.
    • La ausencia de trastornos orgánicos, de enfermedades y deficiencias que entorpezcan la actividad sexual y reproductiva.

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La aptitud, se refiere a la capacidad que tenemos para disfrutar de la sexualidad y por lo tanto del placer sexual. Para permitirnos el placer, debemos actuar dentro de los valores que nosotros consideramos fundamentales en lo individual. Además de esto, debemos tomar en cuenta unas reglas sociales a respetar, que nosotros como individuos, debemos decidir si aceptar de acuerdo a nuestros parámetros personales y considerar las consecuencias que esto nos puede acarrear.

[bctt tweet=»No debemos olvidar que nuestros derechos terminan donde comienzan los de los demás.» username=»camottam»]

También debemos ser libres para permitirnos el placer sexual. En este sentido, juega un papel importante el concepto de “consentimiento”. Debo permitirme a mí mismo disfrutar solo o en pareja de una sexualidad placentera, respetando mi cuerpo y en caso de que lo hubiera, respetando el cuerpo de mi compañero.

La salud en general, no implica únicamente la ausencia de enfermedad. Es necesario evitar cualquier tipo de trastorno físico o mental que impida que logremos el placer pleno de nuestra sexualidad como parte natural del ser.

Por último, para lograr una sexualidad sana en pareja, no olvides la comunicación, este es un componente que debemos tener en cuenta en todos los aspectos de la vida cuando de relaciones se trata, y en el sexo es imprescindible. Decir qué nos gusta, cómo nos gusta, permitirnos experimentar y poner límites cuando sean necesarios, hace de nuestra sexualidad en pareja un juego sano a disfrutar.

Gracias por leerme, ha sido un placer escribir para ustedes. Nos vemos en la próxima entrega.

Columna publicada en la Revista Conexiones Internacional – Marzo 2016