Erotismo en pareja

erotismo pareja

En pocas palabras, podríamos decir que el erotismo comprende todo aquello que nos causa atracción sexual y se percibe a través de los sentidos, puede ser en pareja o social. Hablamos de erotismo cuando al leer un libro, oler un perfume, recibir una mirada o una sencilla caricia en el momento adecuado nos despierta una atracción que puede llevar al placer sexual, esto, sin entrar en la cama o sentir una satisfacción sexual en sí como el orgasmo.

Cómo hacemos para ser eróticos es una cuestión que va más allá de tener un cuerpo de revista o ponernos la ropa que desfilan las modelos en la pasarela, ya que el erotismo no depende de cómo nos veamos sino de cómo nos sentimos, y sobre todo, cómo nos relacionamos con nosotros mismos y nuestra pareja.[bctt tweet=»Llevarse bien en la cama no es todo en el ámbito sexual, les recuerdo que un orgasmo dura solo segundos.» username=»camottam»]

[bctt tweet=»El erotismo no depende de cómo nos veamos sino de cómo nos sentimos» username=»camottam»]

Por lo general, deseamos despertar el erotismo con nuestra media naranja, que se sienta atraído hacia nosotros en los momentos que deseamos que así sea. En pareja, un factor fundamental es la intimidad, que no es más que la relación de conocimiento y confianza que existe entre dos. Esta se construye con el tiempo y permite conocer qué es lo que erotiza al otro.

Cada uno de nosotros construye su erotismo acorde a sus propias características de personalidad, para ello, debemos utilizar herramientas con las que nos sintamos cómodos. Debemos saber qué de nosotros le gusta a nuestra pareja y explotarlo para que comience el juego.

Por ejemplo, si yo sé que a mi pareja lo erotiza que me pruebe ropa íntima, trataré de buscar el momento adecuado y lo haré frente a él. Si quiero erotizarlo cuando estemos en público, sin que se enteren, podría ponerme de espalda y mirarlo con la cara que solo él conoce. Las herramientas las tienes tú, úsalas cuando lo consideres apropiado.

Rozarle los labios con un dedo cuando lo beses, sonreírle de lejos de forma pícara, dejarte el botón de la blusa desabrochado, tocarte el pelo para provocarlo o quizás, estimular su atracción con una buena charla. La idea es lograr que tu pareja se imagine qué puede suceder si haces cierto movimiento.

Una cosa que podría recomendarte que no hicieras es intentar algo que no te pertenece y con lo que no te sientes cómoda, ¿te imaginas hacer un striptease porque te lo piden y realmente tú te sientes mal haciendo? Bueno, ese es un ejemplo de lo que no debes hacer, no uses herramientas de otros si no las puedes manejar o te hacen sentir incómoda.

Columna publicada en la Revista Conexiones Internacional – Abril 2016