Embarazo y sexualidad

Embarazo y Sexualidad

Son tantas las preguntas que se hacen las mujeres con respecto a la sexualidad en el embarazo, que resumirlas es trabajoso. Veamos las más comunes y demos sentido a nuestro placer sexual durante este período.

Durante el embarazo, intervienen gran cantidad de hormonas que cambian nuestro cuerpo y cada mujer puede actuar de forma diferente en el aspecto sexual. Es tan común ser muy activa como pasar por una fase de cero deseo sexual, esto depende de muchos factores, no solo las hormonas como comunmente se piensa.

Cambios físicos visibles y no visibles, psicológicos, culturales y hormonales afectan a la mujer en el embarazo. El agrandamiento del vientre y senos, estrías y manchas en la piel serán visibles, el agrandamiento de los riñones, del útero y cambios en sistema cardiovascular, no los verás. Entre los hormonales, el aumento progresivo del estrógeno y la progesterona, así como una inhibición de los efectos de la testosterona que van a afectar negativamente la sexualidad dependiendo del trimestre en el que se encuentra el embarazo. También se producen cambios psicológicos, cómo se ve la mujer a ella misma y cómo la percibe la pareja, el miedo que existe a hacerle daño al bebe o no sentirse deseada o bella al momento de la relación. Los cambios culturales no quedan de lado, la sociedad piensa que la mujer embarazada no puede tener vida sexual y en ciertos casos la obliga a estar en abstinencia sexual.

No existe consenso entre los especialistas en cómo afecta la conducta sexual femenina el primer trimestre de embarazo, ya que depende mucho de cómo se sienta la mujer en cuanto a nauseas, vómitos etc. En el segundo trimestre, el deseo sube, los orgasmos pueden ser más intensos y esto aumenta el deseo ya que como sabemos, el orgasmo es el premio de una buena relación sexual. Incluso mujeres que no han sentido un orgasmo en su vida, en esta etapa afirman aprender a sentirlo. En el tercer trimestre baja el deseo como consecuencia hormonal y psicológica, la mujer comienza un estado de protección de su bebé y tiene miedo a que la relación sexual provoque un parto prematuro.

Lo recomendable es llevar una vida sexual placentera para la pareja y esto se conseguirá teniendo una buena comunicación, variando los hábitos sexuales previos al embarazo y adaptarlos a la nueva situación. No olvides que es tu médico finalmente el que podrá darte las mejores recomendaciones, ya que cada embarazo se lleva diferente, así que no temas en hacerle consultas sobre este tema.

Gracias por leerme, ha sido un placer escribir para ustedes