El vello púbico. Una difícil decisión.

Depilación vello púbico

Depilar el vello púbico, cuánto depilarlo o no hacerlo, puede ser una difícil decisión y es una pregunta frecuente entre mujeres.

[bctt tweet=»El 78% de las mujeres se siente más seguras en el encuentro sexual cuando están depiladas.»] Algunas chicas procuran no hacerlo cuando salen con una pareja con la cual no desean irse a la cama esa noche.

La decisión de depilarse es individual y la figura que deseemos darle dependerá de cada persona. Qué técnica usar, a veces necesita un poco de ayuda. Veamos opciones para depilarse la zona íntima.

Hojilla:

Es la más rápida y la que se usa en casos de emergencia. No es usada como hábito diario porque esta trae como consecuencia pelos encarnados y muchas veces poros infectados o foliculitis. Para usar hojilla, es recomendable abrirla en el momento, ya que siempre existirán micro heridas que pueden infectarse.

Depilación con cera:

La depilación con cera dura más tiempo, deja la piel más suave y de esta manera podemos olvidarnos de la depilación por unos días o semanas. Algunos problemas de esta depilación son: es dolorosa y puede producir quemaduras o rompimiento de la piel. La ventaja de esta con respeto a la depilación láser es que podemos variar el dibujo dependiendo de la moda y de los gustos de cada persona ya que los vellos volverán a crecer.

Depilación con láser:

Es una depilación permanente que nos dará la posibilidad de estar siempre listas para cualquier paseo. Se puede realizar en la zona genital sin ningún problema y debemos seguir las recomendaciones del especialista en cuanto al cuidado de los primeros días.

Máquina eléctrica:

Es la opción más segura para la salud genital y la podemos hacer en casa sin ningún riesgo de cortarnos. Es la más usada por los hombres. Rebajar un poco los vellos en vez de depilarlos tiene sus ventajas, ya que estos tienen razón de ser en nuestro cuerpo.

¿Cuáles son las desventajas de depilarse?

Como les dije, los vellos púbicos tienen unas funciones en nuestro cuerpo, y es que estos, además de ser una especie de amortiguador en la relación sexual, fungen como filtros para bacterias y virus en la zona genital. No estaremos completamente protegidos, pero disminuirá el riesgo de enfermedades de transmisión sexual.

Cuando te depilas o afeitas el vello, se generan unas heridas microscópicas que pueden permitir la entrada de virus y bacterias. Además, cuando están en la primera etapa del crecimiento, son como pequeñas agujas que raspará y podrán abrir la piel del compañero facilitando el contagio.

Artículo publicado en la revista Conexiones Internacional – Mayo 2016